¿Quieres locutar bien? Entonces relájate. Relajación en locución

Si te dedicas a la locución o a la oratoria esto te interesa

Está demostrado que cuidar la locución en tu podcast es como si un taxista cuida del motor de su coche. Es fundamental. Hoy hablamos de la relajación en locución, el primer paso necesario para tener una voz óptima en tu podcast. Y dirás, ¿Relajación en locución? Sí, para obtener los mejores resultados con tu voz debes tener los músculos que rodean a las cuerdas vocales sin sobretensiones. Parece fácil, ¿verdad?  No siempre se consigue. Vamos a velo detenidamente. Comenzamos.

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Nada de tensiones en la locución. La relajación en locución.

Cualquier fisio te dirá que los músculos del cuerpo deben estar relajados, que las sobretensiones no son nada saludables para el cuerpo. Bien, pues el primer paso sacar lo mejor de tu voz es que todos los músculos que intervienen en el proceso estén completamente relajados. Te parecerá raro, pero antes de cada locución es conveniente que hagas una sesión de relajación y estiramiento. Seguro que estás pensando que no tiene nada que ver contigo y que no tienes tiempo para estas cosas, pero te puedo asegurar que el sonido de la voz mejora mucho después de una sesión de relajación. Y no, no te va a llevar demasiado tiempo. En Podcast Pro te ofreceremos un capítulo especial con una sesión de relajación completa para hacer antes de comenzar con cualquier locución.

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No debes forzar esos músculos

Cuando un músculo está tenso, incluso agarrotado, cualquier actividad supone un sobreesfuerzo. Si la voz depende de esos músculos, es importante no forzarlos, porque de lo contrario se notará enseguida en nuestra locución. Las cuerdas vocales que trabajan en tensión se fuerzan y esto casi siempre acaba acarreando disfonías de todo tipo. Es importante señalar que cualquier persona que esté hablando mucho tiempo seguido, en un podcast por un ejemplo, debe aprender a manejar su voz correctamente, porque tiene un riesgo de sobreesfuerzo vocal, y por tanto de poder padecer una patología. La relajación en locución es clave en este sentido.

Aunque el escuchante no sepa nada de locución, de manera inconsciente lo nota en la percepción del mensaje.

No relajar los músculos puede acarrear que forcemos la voz, algo que notaremos desde la primera frase.

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Cuando los músculos están relajados todo suena mucho mejor

Cuando relajamos todos los músculos alrededor de la laringe, lo primero que vamos a notar es que el sonido es más alto, sin hacer más esfuerzo. Notaremos que nuestra voz se amplifica mucho más, con lo que será necesario menos trabajo para llenar el espectro del micrófono. El sonido será más claro y nítido, cambiará el color de la voz. En definitiva mejorará cómo suena tu voz. Si los músculos están distendidos se moverán con mayor flexibilidad.

Otra de las razones fundamentales es que tardará mucho más en aparecer la fatiga vocal. Cuando nos pasamos un buen rato impostando la voz, articulando, pronunciando y haciendo todas esas cosas inconscientes, que hacemos cuando locutamos, es muy normal que empecemos a sentir fatiga. De hecho, los locutores profesionales recomiendan no hacer sesiones de más de dos horas seguidas. El esfuerzo mental y corporal de esas dos horas es mucho más del que aparenta.

Imagina si, además de todo ese esfuerzo, tenemos que que hacerlo en condiciones de tensión, sin la debida preparación física. Tu voz no durará mucho si no la cuidas. Si no le das los mimos que necesita se resentirá. He visto cómo muchos locutores, grandes y pequeños, se han quedado sin voz en medio de una emisión. Lo mismo en el podcasting, en las conferencias, en la enseñanza y en cualquier profesión donde se necesite usar la voz de manera intensiva. He visto cómo les pasaba incluso a operadoras de teléfono.

Cuida tu voz y tendrás una gran herramienta.

Haz lo posible por relajar los músculos que afectan a la voz antes de ponerte al locutar.

Así que ya lo sabes…

  • La relajación en locución es el primer paso para un buen podcast.
  • Recuerda que no debes forzar los músculos que afectan a la voz a la hora de hablar por el micrófono.
  • Y lo más importante, la relajación previa a la locución permitirá que nuestra voz tenga mejor sonido y más presencia.