Cómo diseñar un podcast para el escuchante. Recomendaciones

Hablamos anteriormente de las diferencias entre oyente y escuchante. Pues bien, ahora que lo sabemos vamos a ver cómo generar contenido sonoro adecuado para ese escuchante, para tu tribu, para tu audiencia. Nuestra producción de podcast, desde el punto de vista del contenido y la calidad de audio no debe ser la misma que para un oyente. Vamos a ver cuáles son esas características, veamos cómo diseñar un podcast para el escuchante.

Mucho mejor documentados

Se trata de un escuchante, alguien que te sigue muy de cerca. Tanto, que sólo te escuchará en momentos en los que pueda hacer otras cosas, pero sin interrupciones. Imagina que te encuentras con tu escuchante en una habitación vacía. No hay nada, excepto una silla, tu escuchante y tú. Ahora esa persona, sentada en la silla, te mira fijamente. No hace, ni dice nada; sólo te mira. Está claro que cualquier cosa que hagas, bien o mal se dará cuenta. Recuerda que son escuchantes y que en determinados puntos de la temática pueden estar incluso mejor documentados que tú. Podrían estar preparados para hacer una crítica sobre algo que hayas dicho y que no haya sido del todo preciso. Una producción para oyentes puede hablar de algo más generalista y las imprecisiones o falta de profundización en un tema son perdonables.

Los oyentes nos siempre son tan exigentes. Pero el escuchante sí que lo es. Por ello, tienes que asegurarte de que has contrastado la información varias veces y que vas a profundizar lo suficiente en el tema antes de lanzar tu episodio.

Producción impecable, postproducción exquisita. Así es un podcast para el escuchante

Estáis en esa habitación. Tu escuchante va a estar muy cerca de ti. ¿No crees que sería conveniente ir bien vestido para causarle una buena impresión? Con sonido pasa igual. Ya que nos sigue tan de cerca, sería bueno que tu podcast sonara bien, que realmente nuestro podcast fuera un podcast para el escuchante. No sólo desde el punto de de vista de la calidad de sonido, eso lo damos por sentado. Hablo desde el punto de vista de solidez y coherencia en los sonidos. De que si pones un efecto de sonido sea para corroborar lo que estás diciendo, que si pones una sintonía es para indicar algo muy concreto.

Se trata de cuidar que esas sintonías entren en el momento justo, que todo quede integrado, dando la sensación de ser un todo. Un día dedicaremos un episodio al diseño sonoro, pero la idea es que cuides la estética sonora de tu episodio, poniendo cada cosa en su sitio, si estridencias, sin sonidos a destiempo, sin rarezas que saquen a tu escuchante de esa pequeña habitación imaginaria en la habéis entrado cuando él pulso “play”.

Estructura, separa, divide

Tu escuchante ya sabe dónde está la puerta de entrada a la habitación. Si cada día se la pones en un sitio distinto y donde ayer había una puerta hoy hay una ventana, ten por seguro que el escuchante se sentirá incómodo, rechazado y perdido. Lo normal es que la habitación tenga siempre la misma estructura. La puerta en el mismo lugar, la silla en el mismo sitio, la misma luz, el mismo ambiente, incluso los mismos olores. Lo mismo debe pasar con tu podcast. Cuando diseñas un podcast para el escuchante sabes que debe existir una estructura predefinida, donde el escuchante sepa qué tipo de contenido viene a continuación, pero no qué contenido exactamente.

El interés se mantiene cuando hay una mezcla entre incertidumbre y certeza de lo que va a ocurrir.

Demasiada incertidumbre hará que no te siga. Demasiada certeza le causará aburrimiento. Busca ese punto intermedio. Los guionistas se pasan la vida practicando para encontrar el equilibrio entre incertidumbre y certeza. Encuentra el tuyo en tu podcast, en tu habitación secreta. Después de todo, es tu habitación. Tú la creaste, tú sabes cómo funciona. Estructura, divide y separa, para causar en el escuchante ese equilibro entre incertidumbre y certeza.

No es lo mismo un contenido para oyentes que para escuchantes

Un contenido para escuchante no puede ser el mismo que para un oyente. Un escuchante necesita una información más precisa, profunda, segmentada, sobre algo mucho más concreto; incluso mucho más denso, si es necesario.

Sin embargo, un oyente, hay que darle cosas más genéricas, de manera que le sea más fácil engancharse en cualquier momento. Aunque la redundancia al dar la información es fundamental siempre, en un oyente es especialmente necesario, porque la información en un directo es fugaz, no como en el podcast, donde en un caso extremo podría recuperar la información, además de tener un apoyo visual en los reproductores de podcast, con las descripciones del episodio. De todas formas casi nadie vuelve atrás, así que más vale que lo hagas bien. Hay una diferencia, ¿verdad?

Así que ya lo sabes

Producir un podcast para el escuchante es como reunirse con él en una pequeña habitación. Todo lo que digas lo va a escuchar con especial atención, lo va a analizar mucho más que un oyente, por ejemplo. Por eso merece un contenido más curado, más profundo, más preciso y denso si es necesario.

Pásalo bien creando contenido sonoro y recuerda que con Podcast Pro te van a escuchar.