Kaotica Eyeball, un vestido caro para micrófonos mal utilizados

Desde que China se hizo con la producción masiva de bienes materiales los precios han caído radicalmente en todos los sectores. Lo que antes sólo era accesible para las grandes empresas, hoy en día está disponible para todo el mundo por igual. Y esto se ha notado especialmente en los estudios de grabación. En los años noventa dotar a un estudio de un buen equipo para grabar voces de manera profesional era prohibitivamente caro. Hoy en día con unos pocos cientos de euros podemos llegar a emular a los grandes de la industria desde nuestra propia casa. Vamos a ver qué papel juega el Kaotica Eyeball en este nuevo paradigma.

 

Sin embargo, con todos estos avances, también está la otra cara de la moneda: las ideas, los utensilios y accesorios que cuestan dinero, pero que no nos ayudan en nada a nuestro trabajo. Es más, a veces empeoran el resultado. En Hispasonic hay muchos hilos de foro donde se habla extensamente sobre el exceso de pluggins y cómo estos pueden estropear un mastering. Lo mismo sería aplicable al mal uso de los accesorios.

 

Kaotica Eyeball

Hoy quiero hablar de un elemento físico que algunos compañeros pudieron ver en el Spanish VO Day. Kaotica Eyeball, un accesorio para micrófono que en teoría “seca” la voz y evita reverberancias. Parece que muchos locutores mostraron entusiasmo por este accesorio que les solucionaba la papeleta cuando tenían que grabar fuera de sus estudios o en ambientes con mala acústica, por ejemplo en una habitación de hotel. Al inicio a mí también me pareció mono y rápidamente me imaginé un micrófono adornado con esa pelotita de espuma azul… quién sabe si mejorando el sonido. Pero rápidamente me di cuenta de que no era tan fácil justificar los 229 euros que el Kaotica Eyeball cuesta en Europa.

 

Kaotica Eyeball 4

 

No cuestiono el Kaotica Eyeball, sino del uso del micrófono

Vaya por delante que esta crítica técnica está hecha desde la perspectiva de alguien que tiene como objetivo obtener un sonido profesional. Si el objetivo es obtener una calidad de sonido doméstica puede que el artículo sí que dé resultados satisfactorios.

El producto en sí no es la cuestión. Creo que es una buena idea, pero yo quiero centrarme en el uso de los micrófonos y cuestionar la verdadera necesidad del uso de accesorios para grabar voz profesional.

 

El tratamiento acústico nunca es barato

No nos llevemos a engaño. Los tratamientos acústicos necesarios para que un micrófono de condensador de membrana grande no recoja las reflexiones sonoras de una habitación, así como evitar los ruidos externos no deseados, nunca sale barato. Hacen falta paneles de distinto grosor, trampas de graves y otros componentes que, en conjunto, pueden dar lugar a una habitación con una buena acústica. En los últimos quince años he intentado todo tipo de remedios caseros, pero ninguno ha funcionado. Sólo con la aplicación de materiales profesionales he logrado mi objetivo.

 

Kaotica Eyeball 1

 

El Kaotica Eyeball sólo es válido para determinados micrófonos

El caso es que el Kaotica Eyeball sólo es válido para micrófonos de estudio de condensador, que captan la voz de manera perpendicular al cuerpo del artefacto. Esto probablemente deje fuera a la mayoría de micrófonos dinámicos.

Los micrófonos de condensador de membrana grande están diseñados para recoger de la mejor manera posible toda la resonancia del aparato fonador humano. El diseño de estos micrófonos está pensado para que sea más eficiente a la hora de captar los registros de la voz, nuestra huella sonora. El patrón polar de la mayoría de ellos permite registrar directamente sobre la membrana el torrente de voz, pero también recoge de manera secundaria las refracciones de la voz,  la sonoridad propia de la onda al expandirse en un espacio, (por decirlo de alguna manera entendible).

 

Kaotica Eyeball 2

 

El Kaotica Eyeball lo que hace es “ensordecer” toda la periferia del patrón polar del micrófono y permitir que el sonido entre únicamente por la parte delantera. Lo que hace básicamente es modificar el patrón polar del micrófono. En mi opinión es una forma de convertir un micrófono de condensador de patrón polar cardioide en un micrófono hipercardioide.

A priori esto puede ser una ventaja, pero estamos modificando el patrón polar del propio micrófono y, como algunos usuarios señalan, apaga la voz, lo que no resulta muy recomendable si lo usamos para cantar o para locuciones de alta calidad.

 

Kaotica Eyeball 6

 

Cuando vamos de viaje no es aconsejable usar micrófonos de estudio

Soy el primero que piensa que uno siempre debe grabar con el mismo micrófono, para que nuestra voz tenga siempre, entre grabación y grabación, la misma “huella sonora” (la suma de las propias cualidades de la voz + la suma de las cualidades técnicas del micrófono y equipo). Por esto mismo también es aconsejable usar siempre los mismos pluggins y los mismos presets en ellos. Pero cuando vamos de viaje considero inapropiado llevarme el micrófono del estudio en una maleta.

Pensemos que el micrófono de nuestro estudio es el bien más preciado que tenemos. Si hemos repartido de manera inteligente nuestra inversión económica en el equipo, habremos puesto la mitad del presupuesto en el micrófono. Yo no me llevaría un micrófono que representa la mitad de mi patrimonio técnico en una maleta de viaje, esperando que llegue sano y salvo de vuelta a casa. Cuando hablamos de un micrófono de estudio en la mayoría de los casos estaremos hablando de un micrófono de condensador, muy sensible y de construcción muy delicada. Si la maleta no se pierde en algún aeropuerto el micrófono podría dañarse con el más mínimo golpe.

Por tanto, si de verdad es imprescindible grabar en la habitación de un hotel o cuando nos encontramos lejos de nuestro estudio, es aconsejable utilizar otro tipo de micrófonos menos sensibles a las vibraciones y al transporte, tales como los micrófonos dinámicos. Por supuesto,el resultado no será el mismo, pero no arriesgaremos nuestra principal herramienta de trabajo.

 

Kaotica Eyeball 5

 

Conclusión

La cuestión es que el Kaotica Eyeball sólo es válido para los micrófonos de condensador de estudio. Por ello:

Si usamos el micrófono en casa con el tratamiento acústico adecuado, no es necesario este accesorio.

Si vamos de viaje y usamos otro micrófono menos voluminoso y más adecuado para el transporte no podremos usar este accesorio.

 

En conclusión, no lo veo tan necesario, si nuestro compromiso con la calidad de sonido es del 100%

 

[Tweet “Ti te comprometes con la calidad de sonido de tus grabaciones no necesitarás accesorios”]

 

El término medio donde el Kaotica Eyeball puede ser de ayuda

Vuelvo a insistir en que esta opinión que tengo respecto al producto está basada en la idea de querer conseguir el mejor resultado profesional posible. Por supuesto cada locutor tiene sus métodos. De manera que puede haber un mínimo de público objetivo que encuentre atractiva la idea de vestir el micrófono con una bola de espuma que ayude a “ensordecer” el micrófono o a “secar” la voz.

 

Existen otras opiniones respecto al Kaotica Eyeball. Todas ellas hablan de la mejora sustancial de la voz al grabarse con un Kaotica Eyeball en lugares donde la acústica no es buena. Sin embargo yo me centro en la idea de que si usamos el micrófono adecuado para cada situación acústica probablemente no sean necesarios más accesorios.

Aquí tienes otra review que habla del Kaotica Eyeball.

 

Esta es la Review Kaotica Eyeball de Greg Crawford..

 

 

Por cierto, el diseño de la página web de Kaotica Eyeball es una pasada. No se ve algo así todos los días.