Grupos fónicos. Cómo locutar mejor con esta sencilla técnica

De todo lo que he aprendido en los últimos años respecto a la locución, podría decir que el concepto de grupos fónicos es una de las cosas más útiles que me he encontrado. Hoy quiero compartir contigo este secreto, el secreto de los grupos fónicos. Sí, lo sé otra palabreja rara. En realidad suena más extraño de que es es. Comenzamos

Pero, ¿qué es un grupo fónico?

Cuando te dedicas a hacer un podcast, un vídeo o un programa de radio, son muchas las ocasiones en las que debemos leer en voz alta. A veces es el guión del programa y otras veces es simplemente una noticia. Y es curioso, pero he escuchado a muchos locutores, ya sea en un podcast o en cualquier otro formato, que no leen bien en voz alta. Se atascan, se pierden, no terminan de darle un sentido a las frases… Podríamos pensar que se trata de una falta de práctica, pero incluso lectores muy experimentados pueden tener problemas para leer en voz alta. ¿Por qué? Porque desconocen el uso de los grupos fónicos.

En pocas palabras…

Un grupo fónico es la unidad mínima con sentido en la que podemos dividir una frase.

Cuando leemos un texto en voz alta, necesitamos dividirlo en pequeños segmentos. Esto dota de sentido a la frase. Fíjate en cómo hablo ahora mismo. Aunque la frase sea más larga, hago pequeñas divisiones en ella, para que se pueda entender y no siempre tienen que coincidir con las comas de un texto escrito.

Algún ejemplos

  • Si yo digo: “el cuadro es bonito”, en realidad aquí sólo hay un grupo fónico:
    • el cuadro es bonito
  • En cambio en la frase: “Las formas cambian, pero la esencia permanece”, los grupos fónicos son:
    • las formas cambian” y “pero la esencia permanece”.

Como ves, en este caso hay dos grupos fónicos, es decir, dos grupos con un mínimo sentido.

  • Una sola palabra podría también ser un grupo fónico. Por ejemplo, cuando digo: El hombre caminaba sigiloso, taciturno. En este caso hay tres grupos fónicos:
    • “El hombre caminaba”, “sigiloso”, y “taciturno”.

En resumidas cuentas, los grupos fónicos permiten respirar mejor al que lee y comprender mejor al que escucha. Cuantos menos grupos fónicos tenga una frase, será más comprensible.

Respira, el oxígeno está detrás de los grupos fónicos

Alguna vez habrás querido leer una frase completa sin respirar. En inglés las frases son muy cortas, pero la riqueza del español nos permite escribir frases prácticamente infinitas, sin perder el sentido. Samuel Beckett llegó a escribir un libro de ochenta páginas sin un sólo punto. ¿Te imaginas leer ese libro en voz alta sin conocer el uso de los grupos fónicos? Sería terrible.

Samuel Beckett

Los grupos fónicos van más allá de los signos de puntuación y nos permiten respirar de manera regular, sin llegar a agotar el aire de nuestros pulmones y sin comprometer nuestra voz, para que la frase tenga siempre todo su sentido. Respeta los grupos fónicos de un texto y siempre tendrás aire para una nueva frase.

Los grupos fónicos son las señales de tráfico para que te entiendan mejor

En realidad todo esto ocurre muy rápido en el cerebro del escuchante, pero el hecho de respetar los grupos fónicos ayuda a que quien te escucha, pueda ir ordenando y absorbiendo la información poco a poco.

Si no respetas estas señales imaginarias y respiras adecuadamente en ellas las frases no siempre tendrían el mismo sentido, se interrumpiría la musicalidad de tu lectura, sacarías de la historia al escuchante, le desconcentrarías. Los grupos fónicos permiten pequeñísimas pausas, que permiten al esuchante ir ordenando la información para que en su mente se formen las imágenes mentales.

Un buen comunicador conoce este recurso

Cualquiera que se haya formado para hablar en público, para leer en voz alta o cualquier locutor de radio conoce, aunque sea de manera intuitiva, la existencia de los grupos fónicos y tiene la habilidad de separar la frases en estas unidades mínimas.

Así que ya lo sabes

Si vas a leer un texto en voz alta acota primero dónde están los grupos fónicos. Así podrás darle la entonación correcta y respirar cuando sea conveniente, sin que el texto pierda ningún sentido. En los cursos de locución de Podcast Pro hablamos de todo esto más ampliamente.

Y recuerda, con Podcast Pro te van a escuchar.