Diferencia entre oyente y escuchante. ¿Por qué insisto en esta diferencia?

En Podcast Pro hablamos de escuchantes, y no de oyentes como hace el resto, ¿por qué? ¿Cuál es la diferencia entre oyente y escuchante? Vamos a verlo.

Habrás notado a lo largo del día que a veces prestas atención a las cosas y a veces no.

Oyendo en una terraza…

Imagina que te has parado a desayunar en la terraza de una cafetería y hay dos señoras charlando en la mesa de al lado. Tú estás sólo, quizá mirando tu móvil, consultando el correo electrónico. Las señoras están a tu lado y es inevitable que oigas lo que dicen. Pero como estás concentrado en tu correo electrónico no le estás prestando atención. Quizá la señora esté contando una historia interesante, o puede que no; es posible que esté estructurando bien lo que dice o no, puede que tenga una voz de pito o puede que esté hablando con la boca llena… pero eso a ti no te importa, porque estás viendo tu correo electrónico. Porque no estás escuchando, simplemente estás oyendo. En ese momento eres un oyente.

Escuchando en una conferencia

Ahora imagina que has terminado de desayunar y quieres asistir a una conferencia. Es un seminario muy interesante que imparte alguien a quien admiras mucho y llevabas tiempo esperando la ocasión. El evento se celebra en un edificio apartado de la ciudad. Tienes que llegar hasta allí en coche, sorteando semáforos y atascos. Cuando por fin llegas al edificio en cuestión preguntas por la sala donde se va a dar la conferencia, pero nadie te da instrucciones muy claras.

Recorres el edificio durante un buen rato y por fin encuentras la sala. Entras y buscas un asiento, pero los únicos libres están en última fila. Cuando el conferenciante empieza a hablar te das cuenta de que tiene una voz disfónica y además el sistema de megafonía no funciona bien. El ponente imparte la materia que tanto estabas esperando, pero por más que prestas atención no consigues entenderle. Frustrante, ¿verdad? En ese momento eres un escuchante y sí te importa lo que están diciendo.

Esa es la diferencia entre un oyente y un escuchante. Todos somos oyentes y escuchantes a la vez, sólo que según en qué momento del día, jugamos un rol u otro.

Ya lo decía Pepa Fernández…

Si hay una periodista en toda España que tiene muy clara la diferencia entre oyente y escuchante, sin duda es Pepa Fernández. Desde hace varios años el equipo de No es un día cualquiera usa el término “escuchante” para referirse a su audiencia, dando a entender que sus seguidores prestan atención al contenido porque realmente merece la pena. Personalmente pienso que, efectivamente, el contenido de No es un día cualquiera, es para escuchantes. Y precisamente al término escuchante ya refirió en cierta ocasión, cuando escribió un post en el blog de RTVE.

El rol de oyente y escuchante en cada momento del día

Cuando estabas en la terraza, oyendo a la señora hablando de fondo, eras un mero oyente. La conversación de la señora llegaba a tus oídos, pero no estabas prestando atención y por tanto no era crucial que la calidad de sonido fuera buena, ni que su voz fuera adecuada. No eras exigente con la señora porque no le estabas prestando atención.

Sin embargo, cuando fuiste a la conferencia no tenías la intención de oír simplemente lo que decía, sino de prestar atención y comprenderlo. El hecho de que la voz del ponente no fuera adecuada o que la calidad de sonido no fuera buena era algo muy frustrante para ti, porque en la conferencia estabas escuchando. Eras mucho más exigente con el contenido y pretendías comprender lo que estaban diciendo.

La diferencia entre oyente y escuchante está en lo exigentes que somos con el contenido sonoro

Cuando generas contenido para el podcast tienes que hacerlo para las personas que están en modo escuchante, es decir, personas que en ese momento están siendo más exigentes con el contenido sonoro. Esto nos obliga a cuidar nuestro podcast mucho más aún, si cabe.

La diferencia entre oyente y escuchante es que el oyente, como su nombre indica, ejerce la acción de oír, es decir, que aunque perciba el sonido, no necesariamente tiene por qué estar prestando atención. Sin embargo, un escuchante toma la acción proactiva de atender el contenido. Es cierto que cuando escuchamos podcast probablemente estemos haciendo otra cosa, pero por lo general son cosas que requieren poca atención, porque estamos atentos al contenido sonoro. Eso nos convierte en escuchantes.

  tweet

La diferencia entre oyente y escuchante está en lo exigentes que somos con el contenido sonoro tweet

Por eso, una tertulia sin fin o 10 minutos seguidos de publicidad son pertinentes en un medio destinado a oyentes. Sin embargo, el escuchante hace un esfuerzo por mantener toda su atención y, por tanto, exige un contenido a la altura.

¿Y tú, para quién produces, para oyentes o para escuchantes?

Así que ya lo sabes

Hoy hemos visto la clara diferencia entre oyente y escuchante, para que comprendas un poco mejor cómo diseñar un podcast de éxito, en función de su público.